MONTAJE

DRAMÁTICO

 

Hampa dorada

En esta escena de Little Caesar/Hampa dorada (1930) de Mervyn LeRoy se destaca visualmente la separación entre Rico y Big Boy. En el curso de la misma y a medida que acercan posturas comerciales, esta distancia visual entre ambos se reduce.  Rico, aspirante al negocio en el que el capo Big Boy está consolidado, está resaltado en la elegancia de la mansión y en el servicio. Aunque se reúnan en el mismo espacio, la mesa en primer plano y la columna de un ancho panel al fondo marcan visualmente la separación entre ambos. También los modales y el comentario de Rico sobre el cuadro. De planos generales se pasa a planos medios cuando llega el carrito con bebidas traídas por el valet.

    Con la bebida en mano de uno y el cigarro en mano del otro la distancia entre ambos se reduce visualmente. Big Boy se sienta en el borde de la mesa ligeramente en el posición superior a Rico y éste lo hace en un sillón justo en frente visualmente en términos de igualdad. Big Boy le informa de su plan. Durante el mismo se filma a ambos con la cámara en posición horizontal coincidiendo los ojos de ambos a la misma altura como si se tratase de tú a tú. En estos términos Big Boy lanza a Rico la oferta hacerse cargo del tráfico de alcohol en la parte norte de la ciudad. Rico se manifiesta halagado y promocionado. El trato comercial de igual a igual se cierra con un apretón de manos, el brindis por parte de Big Boy y la bocanada de Rico, quien henchido de satisfacción, sacude la ceniza del cigarro. El paso de la distancia a la cercanía del desarrollo dramático es apoyado en todo momento no sólo en términos audiovisuales de forma efectiva sino también por el montaje.